El retrovisor

Un Seat 1400 B vuelve al Monte-Carlo después de 65 años

Desde el viernes 31 de enero al miércoles 5 de febrero tiene lugar la XXIII edición del Rallye Monte-Carlo Historique. Y Seat Históricos una año más vuelve a estar en esta cita de prestigio mundial y también de enorme importancia en la historia de la marca.

Un 1400 pilotado por Bertoglio, con Ferrajoli como copiloto, fue el primer Seat que corrió en el Rallye de Monte-Carlo. Era el año 1955.

Fue en los tramos del Monte, en la edición del año 1955, donde la firma española se estrenó en la competición internacional con el 1400 , el primer modelo de Seat y también su primer coche de carreras. Aquel 1400 B llevaba el número 378 y estaba conducido por Arturo Bertoglio Cortella (un italiano afincado en Barcelona), con Ferrajoli como copiloto. E hizo un buen papel, terminando 50º absoluto entre los 261 participantes clasificados.

Sesenta y cinco años después, un 1400 B vuelve a competir en el Monte-Carlo, esta vez en la versión histórica de la prueba, con el ex campeón de España de rallyes Josep María “Mía” Bardolet al volante junto al experto Eloi Alsina como copiloto.

Así se ha preparado el 1400 B Rallye Montecarlo

.Hace años que este proyecto estaba en la mente de los responsables de Seat Históricos. No todas las marcas tienen un coche de sus orígenes que compitió en el mítico rallye. El proyecto era uno de los que a Isidre López, máximo responsable de Seat Históricos, le hacía especial ilusión y ahora es una realidad. Es una de las joyas de la colección. “Lo compramos hace siete años” Nos apunta Isidre. “Se trata de una de las primeras unidades del 1400 que compramos y la idea original era hacerlo de serie, pero luego pudimos valorar otras cosas, hubo que hacer completamente la carrocería y como este era un coche elegible para competir en el Rallye Monte-Carlo Histórico (solo pueden inscribirse aquellos coches que compitieron en su momento), comenzamos a trabajar en el proyecto. Lo cierto es que nos hemos divertido haciendo una versión de rally de un coche que sobre el papel es tan anti rallye, porque es una berlina grande y pesada, con un motor más bien pequeño… pero fueron pasando los días y el coche nos fue sorprendiendo”.

La base es la de un Seat 1400 B Especial, el más potente fabricado de serie por la marca española. Es del año 1953, es decir, el primer coche fabricado por Seat, exactamente el primer 1400 salió un 11 de noviembre de 1953, aunque nuestro protagonista es de 1957. El 1400 de serie daba 47 CV de potencia y el B Especial llegó a los 57 CV. El motor de cuatro cilindros en línea con una mecánica muy de la época ha sido profundamente revisado y se ha mejorado incrementando la cilindrada a 1436 cc (la original era de 1398) y además se ha aumentado la relación de compresión hasta los 9,5 a 1. También se han optimizado y ajustado los cuatro carburadores Weber horizontales que además de una estética racing aportan un sonido impresionante. Y así, el motor ofrece 88 CV, que con sus poco más de mil kilos es capaz de llevarlo por encima de los 135 km/h, que  no está nada mal. Y para frenarlo se han incorporado cuatro discos en lugar de los tambores de origen.

La carrocería ha sido respetada en cuanto a materiales y todas sus formas, pero ha sido reforzada con un perfecto arco de seguridad que además de proteger a los pilotos hace que el coche gane en rigidez estructural, que para su nuevo uso, deportivo, es algo muy positivo. Además, la carrocería ha sido aligerada a la vez que reforzada con placas, chapas y soldadura extra. Son cambios que se pueden realizar para su nueva misión, porque en su tiempo, los coches de competición no llevaban ni arco de seguridad, ni bacquets, iban con el asiento original, que en su caso era un banco largo de lado a lado… Si el objetivo es afrontar en las mejores condiciones una nueva misión, como es en este caso competir en un certamen regulado por la FIA, había que incluir las normas de seguridad en la medida que fuera posible, porque aunque se trate de rallyes de regularidad a 50 km/h hay un riesgo, en especial en Monte-Carlo, donde te encuentras condiciones climatológicas complicadas como agua, nieve y hielo en el mismo tramo casi a diario.

“El peso era el hándicap más importante que teníamos” nos explica Isidre. “Partimos de 1.150 kg de origen, que era lo que pesaba la unidad más lujosa y mejor equipada del 1400 pero ahora lo hemos dejado en 1.075 kg sencillamente prescindiendo de todo lo superfluo. Para conseguirlo también hemos trabajado en las puertas, que son más ligeras, monta ventanas de policarbonato y no de cristal, la luna trasera, que era panorámica y pesaba mucho también es de policarbonato. Los asientos originales pesaban mucho y ahora lleva solo dos ligeros baquets. Lo mejor es que además de bajar el peso hemos conseguido una distribución de pesos muy favorable, con un 51% de peso delante y un 49% atrás, así que está muy equilibrado”.

El 1400 fue un coche muy avanzado técnicamente para su época, de hecho, fue el primer coche con carrocería autoportante de su época, al menos en Europa. No había vigas ni traviesas y es la propia carrocería la que soporta el bastidor. El eje delantero es también sorprendente porque monta un subchasis con doble trapecio que permite ser muy elaborado, tanto que se ha modificado por completo la geometría de la suspensión hasta conseguir un equilibrio óptimo. El coche tiene un gran aplomo y se beneficia de unos amortiguadores muy trabajados, con una hidráulica hecha a medida. Conserva toda la filosofía de los coches de carreras de su tiempo, pero llevadas a la vida con una tecnología de otro tiempo. El tren trasero era un gran eje rígido parecido al del 124, pero más grande. Se mantiene fiel, pero mejorado con una barra estabilizadora y una barra Panhard para hacerlo más reactivo, lo mismo que un imprescindible autoblocante.

Una vez que salió de los talleres fue Mia Bardolet el encargado de ponerlo a punto. Suyo es el desarrollo dinámico y él es el más indicado para argumentar las delicias de este SEAT 1400. “Ha sido un trabajo muy bonito”, comenta Mia Bardolet. “Muy divertido y también sorprendente porque lo cierto es que desde el primer momento todo ha ido o bien o razonablemente bien, no olvidemos que es un coche de 1953 y no se le puede pedir lo que le pedimos ahora a un SEAT de última generación. Ha sido fácil de poner a punto y es un coche equilibrado que todo lo hace bien. Siempre quieres más potencia y también un cambio con desarrollos más cortos, pero me conformo con el aplomo, el equilibrio, el buen funcionamiento general, un sido agradable e incluso un razonable nivel de confort”.

Exteriormente, luce un aspecto elegante y llamativo, con una pintura exterior de color gris claro, que contrasta con un tono gris más oscuro en las llantas y en el tablier, y cuenta además con faros adicionales antiniebla y de largo alcance, claves en una prueba tan exigente como el Rallye Monte-Carlo, en la que muchos tramos se celebran en la oscuridad.

El 1400 B debutó en el pasado Andorra Winter Rally, celebrado en diciembre de 2019, con Bardolet al volante y Alsina como copiloto: en su primera participación en un rally se alzó con el séptimo puesto absoluto, un magnífico resultado que muestra el gran potencial del vehículo y la destreza de piloto y copiloto.

Los otros Seat en el Monte-Carlo Historique 2020

No es el único coche inscrito por Seat Históricos en el Rallye Monte-Carlo Histórico 2020. También forman parte de la larga lista de más de 300 vehículos un 127, que compartirán los periodistas Iván Vicario y Jesús Bonilla; y un 1430 1600 FU, que pilotará el también periodista Enrique Trillo, junto al experto copiloto Carles Jiménez que en 2019 acompañó en este mismo coche a Joan Dalmau.

La de 2020 es la cuarta edición consecutiva en la que SEAT Históricos participa en el Rallye Monte-Carlo Histórico. En 2017 la marca decidió volver a competir en el legendario rally con un 124, réplica del modelo con el que Seat hizo historia 40 años antes, en 1977, cuando Antonio Zanini-Juan Petisco y Salvador Cañellas-Daniel Ferrater acabaron en la tercera y cuarta posición respectivamente. Salvador Serviá, con un séptimo, cerró una histórica edición del Monte-Carlo para Seat, con tres coches en las diez primeras posiciones.

Hubo que esperar hasta el RAC Rally de 1989 para volver a ver a otro español, en este caso Carlos Sainz, en el podio del Mundial de Rallyes. Y pasaron 10 años más hasta que un coche español volviese a acabar entre los tres primeros puestos de un rally, con el Seat Córdoba WRC, pilotado por Toni Gardemeister, en el Rallye de Nueva Zelanda de 1999.

“En SEAT Históricos cuidamos mucho nuestra historia”, explica Isidre López, su responsable. “Es un orgullo para SEAT estar presente en un acontecimiento así, y mostrar al gran público de una carrera como esta que SEAT vuelve a competir con los mismos coches tantos años después en estos mismos tramos, ahora midiéndose y compartiendo carretera con más de 300 coches de diferentes épocas”, agrega.

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