El Renault 4 de 1961, con sus 3,67 metros de largo, basó su popularidaden su racionalidad, una excelente relación tamaño-espacio interior y una notable facilidad de uso diario. Estas son cualidades que reivindica el nuevo Renault 4 E-Tech, cien por cien eléctrico y que la marca califica como un SUV.
Cabe destacar que la marca del rombo ha hecho todo lo posible para garantizar que este nuevo Renault 4 eléctrico se mantenga fiel al original. Su frontal, que alberga los faros y el logotipo iluminado bajo un panel de policarbonato de 1,40 metros de ancho rodeado por una tira de LED, nos retrotrae al aspecto de su predecesor en su versión de 1975.
Por cierto, en caso de colisión, cada componente es reemplazable de forma independiente, reduciendo costes de reparación. Para realzar aún más el parecido, el capó plano presenta tomas de aire… falsas. Otro detalle, la forma de las puertas traseras, junto con el portón trasero vertical o los pilotos posteriores, completan los guiños al pasado.

Si pasamos al interior, es amplio en relación a sus 4,14 metros de longitud y 2,62 m de batalla. La mejora es notable en comparación con el R5, con el que comparte plataforma (3,92 metros de largo y 2,54 m de batalla)pues esos 8 cm adicionales de distancia entre ejes proporcionan el espacio para las piernas del que carece el R5.

Renault también ha prestado atención a la practicidad en la parte trasera: bolsillos para mapas y almacenamiento para teléfonos inteligentes en la parte posterior de cada asiento delantero, compartimentos de puerta de tamaño generoso y dos puertos USB-C. Sin embargo, la persona sentada detrás del conductor, si es de elevada estatura, tiene que “negociar” con este para que eleve su asiento unos centímetros y así poder deslizar los pies debajo.
Pero el recién llegado parece aún más dotado para dar servicio a una familia joven. Y ahí el maletero es una parte esencial. Y en el caso del 4 e-Tech es excelente y con un portón trasero que ofrece una amplia apertura y, sobre todo, un umbral de carga muy bajo, situado a tan solo unos 60 cm del suelo, mientras que la mayoría de los competidores tienen una apertura al menos 10 cm más alta. Esto demuestra que algunas inspiraciones del pasado pueden resultar útiles sesenta años después.

Tras los clásicos asientos traseros abatibles, se encuentran prácticas cuerdas elásticas y pequeños compartimentos laterales. Y lo más importante, en la entrada del maletero, hay un espacio bajo el suelo ocupado por una bandeja extraíble y fácilmente lavable. Una gran idea para guardar no solo los cables eléctricos sino, por ejemplo, unas botas de goma con barro. Y una buena idea dividir el acceso a esta bandeja en dos secciones: no es necesario vaciar el maletero para acceder a un cable, basta liberar un lado. En cuanto a espacio de carga, el SUV R4 cuenta con un maletero de 420 litros, casi 100 litros más que el R5 (326 litros). Y a partir del segundo nivel de equipamiento, se incluye de serie un asiento del pasajero delantero abatible. Podemos transportar objetos de hasta 2,20 metros de largo, un detalle interesante para surfistas.
Es muy buena posición de conducción que ofrece la amplia gama de ajustes del volante. En cuanto a controles, hay un buen equilibrio entre botones físicos (para el climatizador, los controles de la radio y el botón «My Safety Switch») y pantallas táctiles. La pantalla central, con su interfaz de Google, es muy práctica.

El R4 E-Tech comparte plataforma, motores y baterías con el R5 E-Tech. Es un todo delante (motor y tracción) como el primitivo R4 si bien, en este caso, con motor eléctrico. El modelo base viene con una batería de 40 kWh y motor de 120 CV. Nuestra versión de prueba es la superior, con batería de 52 kWh y motor de 150 CV. En comparación con el R5, el R4 se beneficia de ajustes de suspensión específicos (muelles, amortiguadores y barras estabilizadoras). El recién llegado busca una mayor comodidad. Su mayor recorrido de suspensiones y un tarado diferente de los amortiguadores, especialmente en la parte trasera, optimiza el confort a cambio de una ligera disminución en la agilidad. Pero la diferencia al volante no es muy grande. Además, la dirección bastante precisa y una asistencia eléctrica bien calibrada proporcionan al R4 e-Tech un buen placer de conducción. La leva izquierda del volante, sirve para regular tres niveles de regeneración, además de la famosa función One Pedal, que permite detener el coche por completo sin tocar el pedal del freno; fácil de modular, por cierto.
El 4 E-Tech con una mayor distancia al suelo respecto al R5 E-Tech, (18,1 cm frente a 14,5 cm) se mueve mejor por un camino. No esperen los milagros del R4 original, pero no está mal.

A pesar de su mayor tamaño y un aumento de peso de aproximadamente 50 kg, el Renault 4 presume de una autonomía equivalente a la del Renault 5 gracias a una aerodinámica mejorada. El Renault declara 409 km en las pruebas WLTP, muy cerca del Renault 5 de 52 kWh (410 km). En nuestra prueba de 1000 kilómetros, las cifras han estado en 435 kilómetros en ciudad, 320 en carretera y 220 kilómetros en autopista. A la hora de recargar, el R4 acepta un máximo de 100 kW – los 30 minutos anunciados para recargar la “batería” del 15 al 80% – frente a los 11 kW de los cargadores AC.
Esta autonomía limitada en autopista es una de las pocas debilidades del Renault 4, cuya gran versatilidad podría animar a familias pequeñas a convertirlo en su único coche. Versatilidad…, como aquel primer R4 de 1961, un coche para todo, como unos “jeans” …