Nissan cederá a la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León, durante un año, cuatro unidades del cien por cien eléctico Ariya, para prestar atención médica primaria en zonas de Ávila con baja densidad de población.
Ocho millones de personas en la España Vaciada reciben atención por parte de 6.000 médicos rurales que atienden in situ desde un parto a un accidente de coche.
Con base en los dos hospitales públicos de Ávila, los vehículos, 100% eléctricos, se pondrán al servicio de los médicos en sus visitas diarias a los pacientes de la ciudad y pequeños y medianos pueblos de su entorno.
Esta iniciativa, presentada hoy en el Hospital Provincial de Ávila, confirma el compromiso de Nissan de impulsar actividades centradas en tres áreas: cero emisiones, cero víctimas mortales y cero desigualdades. “Como ciudadano corporativo responsable, Nissan es miembro activo en las diversas comunidades locales a las que pertenece, contribuyendo en gran medida a su desarrollo”, destaca Francesc Corberó, Community Development y director de Comunicación de Nissan España. Con esta iniciativa, Nissan refuerza también su compromiso con Ávila, ciudad donde se ubica uno de sus dos centros productivos en nuestro país, en este caso referente en la producción de piezas de recambio y componentes para la producción en serie, y donde da servicio el concesionario ANFERPA.
Para Isabel Martiño Díaz, Gerente de Asistencia Sanitaria de Ávila, comentó que “la atención domiciliaria forma parte de la asistencia en Atención Primaria y Hospitalaria. Un 2,1% de las consultas que realizan médicos y enfermeras de los centros de salud y consultorios locales de la comunidad son al domicilio de los pacientes.”. “Sólo en el área de salud de Ávila, que cuenta con cerca de 150.000 tarjetas sanitarias de SACYL, durante el año 2022, se realizaron 56.000 visitas domiciliarias desde Atención Primaria.”.

Probamos el Nissan Ariya
Nissan fue un pionero en el mercado de los coches eléctricos con el Leaf, hablamos del año 2010, y entonces era casi un “bicho raro”, sin competencia.
Hoy, trece años después, cuando nos vamos a poner al volante del nuevo Ariya, el panorama es muy diferente. Así el modelo japonés ha de competir con numerosos SUV eléctricos familiares del mercado. Y con su tamaño de 4,60 m, su generosa habitabilidad y su profundo maletero, el SUV japonés se muestra como una alternativa para familias que necesitan espacio.
En cuanto a versiones, hay cuatro niveles de potencia (18, 242, 306 CV y 394 CV); dos capacidades de batería (63 y 87 kWh), y dos sistemas de tracción (delantera o total, llamada e-4ORCE) y tres niveles de equipamiento (Engage, Advance y Evolve)
Queda por conocer su autonomía real. Hemos cubierto ochocientos kilómetros por nuestro recorrido habitual de pruebas que incluye ciudad, pero también carretera y autopista. No debemos olvidar la influencia de las temperaturas en relación al coche eléctrico: el ideal es 20º, y tanto mucho frío como mucho calor hacen variar las cifras. Y nuestra prueba se ha hecho con una temperatura ambiente en torno a 12 grados en la mayoría de los recorridos.
Para esta prueba, hemos elegido la versión del Ariya en su mejor configuración para larga distancia: batería de 87 kWh de capacidad neta, tracción a las dos ruedas y 242 CV de potencia para una autonomía WLTP anunciada en 533 km. Esta es la versión que nos llevará más lejos con una carga, en comparación con el resto de versiones. El precio parte de 573.200 € en Engage y alcanza un máximo de 61.720 € para nuestra versión de prueba en acabado Evolve. Este precio se traduce en un muy generoso equipamiento, y en una presentación favorecedora: elección de materiales, montajes y acabados, son muy buenos en general. En el interior, sobre todo porque su salpicadero sin consola central, se acentúa la impresión de espacio. Tenga cuidado, sin embargo, en la parte delantera, de no dejar objetos sueltos en el suelo porque podrían quedar acabar bajo los pedales del conductor en el primer giro a la derecha. Los controles del aire acondicionado con retroalimentación háptica son elegantes pero caprichosos.

Sensaciones al volante
La mayoría de los kilómetros realizados en nuestra prueba han sido a una temperatura ambiente en torno a 10 grados. No alcanza para poner en entredicho las cifras obtenidas, sobre todo porque aprovechamos la recarga para poner el habitáculo en temperatura. Nos vamos con un 60% de batería, bastante suficiente en esta ruta que estamos haciendo con el modo Estándar (también lo hay Eco y Sport). Descubrimos de paso que la fuerza de regeneración se puede ajustar en tres lugares: según el modo de conducción, según la posición del selector de marchas y según la activación del modo e-Pedal que, por cierto, ya no lo es, ya que el automóvil no se detiene por completo como lo hace el Leaf. Los de Nissan deberían ofrecer algo más simple la próxima vez o utilizar levas detrás del volante como en el Mégane E-Tech, más intuitivo y práctico.
En nuestra prueba, el SUV de Nissan que supera las dos toneladas en esta versión ofrece una buena autonomía gracias a los 242 CV y sobre todo a los 300 Nm de par repartidos de forma paulatina. Un apasionado de la conducción nos dirá que el Ariya no despierta “sensaciones”, pero para la mayoría de los usuarios les encantará. Y es que su comportamiento es de una enorme suavidad, es muy agradable para viajar, ofreciendo un elevado nivel de comodidad a pesar de una amortiguación un poco firme, y con una dirección y frenado bien calibrados, y de consistencia correcta. Y, además, a la hora de adelantar, empuja con ganas y esto es seguridad.
Autonomía en ciudad
En varios recorridos que hemos realizado por ciudad, calculando la energía consumida, deducimos un consumo de 17,9 kWh/100 km, es decir, una autonomía real de 486 km. Incluso en una ocasión hemos logrado un consumo medio de los 100 kilómetros de 15,6 kWh, con una velocidad media de 18,9 km/h, que supondría una autonomía de 558 km. Una cifra que nos permite toda una semana de uso (al trabajo, la compra, el colegio) sin preocuparnos de recargar.
Autonomía en autovía
En autovía el panorama, como es habitual en los eléctricos, es muy distinto. Pero vamos por partes.
La paz que reina a bordo, el ambiente zen combina a la perfección con el refinado entorno. La modernidad del conjunto se ve un poco estropeada por la interfaz multimedia con sus gráficos anticuados. Notamos de pasada la presencia de un planificador de rutas en el GPS para viajes. En conjunto la sensación de hacer kilómetros de forma muy descansada es agradable a un nivel elevado.
¿Y el consumo? Con la velocidad ajustada al máximo permitido, sube hasta 27,2kWh/100km, lo que supondría una autonomía teórica estimada de 319 km. La autonomía útil (entre un 90 y un 10% de batería, que es práctica habitual) reduce la autonomía a 255 km en autovía. La realidad es que, en autovía, con los coches eléctricos más vale no superar los 120 km/h de contador.


Ejemplo de viaje
En carreteras secundarias la verdad es que el consumo del Ariya es muy bueno, y se rebaja la cifra respecto a autopista. Así en nuestro viaje -modelo: Valladolid a Cuellar por autovía; de Cuellar a Cerezo de Abajo por carretera secundaria; y de Cerezo de Abajo a Madrid por la autovía A1, en los 210, 7 kilómetros (67 por carretera secundaria) obtuvimos un consumo medio de 22,4 kWh a los 100 kilómetros y la instrumentación nos indicaba que aún quedaba un 47% de batería y 206 kilómetros de autonomía.
Potencia y tiempo de carga
Nuestra experiencia en cuanto a terminales nos lleva a pedir a las empresas que los gestionan que entreguen las potencias prometidas, lo que no siempre es así. Con un caudal anunciado de 150 kW, nuestra terminal es suficiente para el Ariya, que acepta un máximo de 130 kW DC. Para favorecer el tiempo de recarga habíamos activado el calentamiento de la batería antes (la función se pierde en un submenú…) para optimizar la velocidad de carga. Pero, buenas noticias, el SUV japonés conserva un alto nivel de potencia en un amplio rango, a diferencia de otros modelos que pierde demasiada potencia rápidamente.

Balance de la prueba
Si repasamos nuestro “cuaderno de campo”, de versión de 87 kWh lo que más nos ha gustado ha sido una cómoda autonomía para la semana o para circular por carretera, el acabado cuidado con un equipamiento espectacular y un buen espacio a bordo para viajar con toda la familia. Cabe señalar algunas molestias, como la fuerza de regeneración que se modula en varios lugares, la activación del preacondicionamiento de la batería perdida en un submenú (que no se debe hacer sistemáticamente) o los gráficos anticuados de las pantallas.