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BMW M2, el heredero

En el año 2016, BMW presentaba a la prensa especializada el M2. Para los neófitos, era un Serie 2 dopado con “anabolizantes” y encargado de suceder al Serie 1 M Coupé del año 2010. Sin embargo, para los iniciados, el nuevo coupé “M” es rápidamente considerado como el verdadero sucesor del M3 aparecido en el año 1985, hace ahora cuarenta años.

La razón de que el M2 ocupe este lugar se explica por el hecho de que el M3, a lo largo de varias generaciones ha cambiado de categoría a fuerza de crecer en potencia, sí, pero también en tamaño y kilos, hasta convertirse, para los puristas, en un fantástico gran turismo deportivo, pero rehusando a ser un deportivo puro y duro, dejando el hueco, en la gama y en muchos corazones, al M2. Así, tras su lanzamiento en 2016, el M2 se consolidó de inmediato como uno de los modelos más deportivos de la gama BMW, si no el mejor, gracias a su arquitectura de tracción trasera, un equilibrio de peso ideal, una óptima relación peso-potencia y, sobre todo, un tamaño muy similar al del M3 original. Sin duda una receta a la antigua usanza…, y que funciona muy bien.

Cabe recordar que la generación primera del M2 se basó en la plataforma del Serie 2 Coupé . Y no fue hasta la versión Competition que se benefició de un auténtico motor M derivado del M3 y el M4 , potenciado hasta los 450 CV en el exclusivo M2 CS, producido en serie limitada.

Pero hoy, BMW ha diseñado la nueva generación (código G87) directamente sobre la plataforma de sus hermanos mayores M3 y M4. El M2 aprovecha esto para utilizar su bloque motor, las cajas de cambios, y también su tren de rodaje y sistema de frenos (6 pistones y discos de freno de 380 mm delante y 370 mm detrás)

Así, comparado con el M4, el nuevo M2 es 21 cm más corto, incluyendo 11 cm de distancia entre ejes. Y el ancho de vía es prácticamente idéntico. Prueba de ello son los neumáticos 275/35 ZR19 delante y 285/30 ZR20 detrás. De hecho, con 4,58 m de longitud, el nuevo M2 es 3 cm más largo que su predecesor, principalmente en distancia entre ejes (+5,4 cm). Al mismo tiempo, es 4 cm más ancho. Y, sobre todo, con una masa de 1.800 kg, pesa 150 kg más (o incluso 225 kg más que el M2 CS), para alcanzar el peso de un M4…

Decíamos que el M2 se presentó en 2016 y en 2023 llegó la segunda generación, algo más grande, que acaba de ser actualizada en 2025. Así que estamos al volante de un modelo recién salido del horno.

La tarjeta de visita es espectacular. Ante nuestros ojos aparece un espectacular frontal, con grandes tomas de aire que refrigeran y alimentan el motor, los neumáticos extra anchos de 19 pulgadas en el eje delantero y de 20 pulgadas en el eje trasero que calzan unas llantas de aluminio de diez brazos rodeadas de las aletas ensanchadas, los cuatro escapes, el techo de fibra de carbono con elevaciones en la zona del conductor y del acompañante que nos recuerdan el estilo Zagato…

A nivel de motor, el seis cilindros turbo gasolina cien por cien térmico (ni la más mínima hibridación) de este M2 2025, da 480 CV, veinte más que antes y al mismo régimen, y el par es de 600 Nm (en la versión automática pues en la manual permanece en 550 Nm) entre 2650 y 6130 rpm (frente a 2650 y 5870 antes).La relación peso/potencia es de 3,75 kilos por caballo. Con el cambio automático M Steptronic de 0 a 100 km/h gana 0,1 segundos: pasa en 4,0 s y con el manual en 4,2 s. En la aceleración hasta 200 km/h, gana 0,6 segundos: el M2 automático emplea 12,9 s y el manual 13,7. En cuanto a la velocidad máxima, como en la versión de 2023, con el paquete M Driver existe la posibilidad de que en vez de 250 km/h, pueda alcanzar 285 km/h.

Este motor cuenta con una serie de detalles tomados directamente de los coches de carreras y cuyo impacto es más claramente evidente en su rapidísima respuesta, su apetito por subir de vueltas y su capacidad de alto rendimiento en uso en circuito. Estos detalles incluyen un bloque extremadamente rígido de cubierta cerrada, un cigüeñal forjado con un diseño ligero, cilindros con un revestimiento de hierro pulverizado por arco de alambre, núcleo impreso en 3D para la culata, y un sistema de refrigeración y engrase preparado para aguantar sin parpadear las exigencias de un circuito.

Exteriormente los cambios del M2 2025, vienen de las salidas de escape, en negro, así como también los emblemas M2, y una nueva gama de pinturas. Y en el interior, cambian las salidas de ventilación y las molduras del salpicadero son de color gris, opcionalmente de aluminio o fibra de carbono. 

Los volantes (hay la opción de tapizado en Alcántara) tienen la parte inferior achatada. Los asientos deportivos M Carbon se pueden pedir de forma separada del paquete M Race Track. El sistema multimedia ahora funciona con el sistema operativo 8.5, diferente en su interfaz gráfica.

Pero sobre todo el ambiente, las sensaciones deportivas que trasmite todo el interior, las aplicaciones de carbono, los mandos, el volante…, se respira deportividad hasta el último detalle. Toda una invitación a conducir.

El nuevo (de 2023 y actualizado en 2025) M2 nos espera. Los asientos delanteros tipo baquet de competición, son perfectos: ajustables, nos hacen ser un solo con el coche, tener una unión perfecta con el mismo. La posición de conducción es ideal, como siempre en BMW.

 Y arrancamos. El sonido frío del escape marca el tono. Los Beatles provocaban con su música a principios de los sesenta, ahora el M2 provoca en estos tiempos de complejos y prohibiciones. Nos ponemos en marcha. Sí, al igual que el M3 y el M4, si somos suaves con el pie derecho, el M2 es perfectamente apto para el día a día. Con una insonorización perfecta, firme, pero no demasiado, e incluso se beneficia de un maletero lo suficientemente grande y 4 plazas como para usarlo a diario sin demasiados problemas. La guinda del pastel: su motor de 6 cilindros demostró ser sorprendentemente económico en carretera, con un promedio de «solo» 8,3 litros a los 100 kilómetros, muy bueno para una máquina de casi quinientos caballos.

Claro, otra cosa es destapar el frasco de las esencias. Ese motor está prácticamente “a reventar” de par, tanto que no sabes qué hacer con él:  en 8.ª marcha en el caso de la transmisión automática, pisamos y empuja, siempre empuja ….

Por otro lado, esto también significa que, una vez un poco más altas las revoluciones, el M2 muestra un comportamiento (muy) sensible y juguetón. Gracias a su distancia entre ejes de 2,75 m, 11 cm más corta que la del M3 o el M4, es significativamente más sensible que este último. En terrenos deslizantes, su eje trasero a veces patina hasta en línea recta y puede patinar ligeramente incluso con todos los sistemas de asistencia activados. Y cuidado con el juego cuando se desactivan, sobre todo porque el M2 con sus 1,8 toneladas, ya no es un peso pluma. Dicho esto, una vez tenemos los muchos ajustes dinámicos regulados a nuestro gusto, su mecánica, su dirección vivaz y precisa, el agarre que proporcionan sus anchos neumáticos, la estabilidad fruto de unas suspensiones perfectamente concebidas, y sus frenos mordaces, lo convierten en una máquina increíblemente divertida y eficaz, sin casi rivales en la categoría.

Sin duda, una M2 nunca ha sido tan eficiente. Pero, una petición a BMW: que el paso del tiempo no nos lleve a un aumento de peso, tamaño y comodidad general que inevitablemente perjudicaría las sensaciones… Ya no se fabrican muchos coches así.

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