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Adiós a Hermano da Silva Ramos, decano de los pilotos de Fórmula 1

Hermano da Silva Ramos, era el decano de los pilotos de Fórmula 1. Cien años de vida, de una historia que escribía su última página el pasado lunes 4 de mayo.

Hijo de padre brasileño y madre francesa, había nacido en París el 7 de diciembre de 1925. Compitió en siete grandes premios del Campeonato del Mundo de F1, el primero en 1955 en el Gran Premio de los Países Bajos, (8.º puesto), dos veces en Gran Bretaña, dos veces a Italia y una vez a los Grandes Premios de Francia y Mónaco. A ello se suman algunas carreras no puntuables, habituales de la época.

Era en plena era dorada de Juan Manuel Fangio, si bien el modesto y nada fácil de conducir monoplaza Gordini T16 de “Nano”, como conocían sus amigos a Hermano da Silva Ramos, estaba muy lejos de los Mercedes W196, del Maserati 250F y del Ferrari 555. Y, aún así, obtendría una quinta plaza en el Gran Premio de Mónaco del 56, tras Stirling Moss (Maserati); Peter Collins y Juan Manuel Fangio (Ferrari); Jean Behra (Maserati); y Juan Manuel Fangio y Eugenio Castelloti (Ferrari): recordemos que en esta época los pilotos en la Fórmula 1 podían compartir coche.

También disputó numerosas carreras de Sport, logrando varias victorias (Montlhéry, G.P de Marsella). Y cuatro participaciones en las 24 Horas de Le Mans : la primera en 1954, con un Aston Martin DB2/4; y la última en 1959, con un Ferrari 250TR preparado por la fábrica: «creo que ese es mi mejor recuerdo en competición, cuando marqué la vuelta rápida en Le Mans por delante de Fangio, Gurney, Gendebien, Hill y Behra…” contaba el propio Hermano “Nano” da Silva Ramos.

Fueron años en que perdió muchos amigos, como el mismo contaba, entre ellos el español Alfonso de Portago al que le convenció para que cambiara las carreras de hipódromo donde su peso era un hándicap, por los coches. El mismo contaba que todos los días recordaba a sus amigos perdidos en las carreras, unas pérdidas que llevaron a su mujer Nelly, una bellísima modelo portada de Elle o Vogue, a que le pidiera que abandonara las carreras, cunado acababa de formar un contrato como piloto oficial de Ferrari tras vencer en Spa, en una carrera de GT, con un 250 de Maranello. Aún así, nunca se desvinculó del automovilismo, y hasta los últimos tiempos se le podía ver en carreras y reuniones de clásicos.

Memoria viva de las carreras de los años 50 (era un narrador extraordinario, ha dicho su amigo y vecino en el País Vasco Francés, Alain Prost), arquetipo de Gentleman Driver, el pasado 4 de mayo, Hermano da Silva Ramos, “Nano”, ha tomado su última salida…

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