El viernes 9 de enero, nos ha dicho adiós una de las grandes leyendas del automovilismo, el piloto alemán Hans Herrmann.
Nacido en Stutgart el 23 de febrero de 1928, y pastelero de profesión (estaba destinado a ocuparse del café de su madre), en 1952 al volante de su Porsche 356 se impone en el Rally de Invierno de Hesse y participa en Nürburgring en su primera carrera en circuito, …y gana.
En 1953 siempre al volante de un Porsche, Herrmann obtuvo victorias de categoría en la legendaria Mille Miglia (1.600 km) en Italia, y en las 24 Horas de Le Mans. Estos éxitos llaman la atención de Alfred Neubauer, director del departamento de competición de Mercedes-Benz, que lo incorpora al equipo oficial junto a Juan Manuel Fangio y Karl Kling en 1954, para el regreso de la marca a los Grandes Premios, si bien sigue pilotando para Porsche en categorías de menor cilindrada y obtiene victorias en su categoría con el 550 Spyder en la Carrera Panamericana y la Mille Miglia. Esta última carrera es recordada por un momento particularmente espectacular: Herrmann pasó bajo una barrera de un paso a nivel que se cerraba. Más tarde, subtituló la imagen como postal con las palabras: «Hay que tener suerte».


Con el Mercedes W196 en el G:P de Francia de 1954, y junto a Fangio y Kling, compañeros de equipo.
En el Campeonato del Mundo de Pilotos, con los nuevos Mercedes W 196 R, en su debut en el Gran Premio de Francia en Reims el 4 de julio de 1954, Hans Herrmann dejó huella al marcar la vuelta más rápida de 2 minutos y 32,9 segundos, equivalente a una velocidad media de 195,463 km/h. En esta temporada, logró dos podios: en el Gran Premio de Suiza de 1954 y en la carrera Avus de 1954, terminando tercero en ambas. Durante los entrenamientos para el Gran Premio de Mónaco en mayo de 1955, Herrmann tiene un accidente y sufrie lesiones muy graves, con rotura de varias vertebras, que le impiden participar durante el resto de la temporada. Hans Herrmann, regresó a Porsche para la temporada de 1956 y, con Wolfgang Von Trips, ganó su categoría en las 12 Horas de Sebring. En 1957, regresó a la F1 (Mercedes ya se había retirado de la competición tras el accidente de le Mans 55), primero en Siracusa y luego en Nürburgring, con un Maserati 250F cuyo motor rompió.

Con el Porsche 550 Spyder, en la Carrera Panamericana, de 1954
En 1958, compitió en tres grandes premios, pero sin mucho éxito, a la vez que terminó tercero en las 24 Horas de Le Mans. En 1959, terminó segundo en una carrera de Fórmula 2, pero tuvo menos éxito en la máxima categoría, especialmente tras un grave accidente en el circuito AVUS, del que salió milagrosamente ileso: era conocido popularmente como «Hans el Suerte» por haber sobrevivido a varios accidentes graves. Al año siguiente, corre en Fórmula 1 con Porsche.
En 1960, junto con el belga Olivier Gendebien, gana con un 718 RS 60 Spyder en las 12 Horas de Sebring, la primera victoria absoluta de Porsche en una carrera del Campeonato Mundial de Sports. Poco después, Herrmann y el sueco Joachim Bonnier ganaron la Targa Florio con el Porsche 718 RS 60 Spyder, y ese mismo año, Herrmann se proclamó Campeón de Europa de Fórmula 2 con el Porsche 718/2. En la F1, en la temporada de 1960, en Monza, logró puntuar y participó en tres Grandes Premios en 1961 antes de abandonar las carreras de monoplazas para dedicarse íntegramente a los sports. Este abandono tendría una excepción: participó en el Gran Premio de Alemania de 1966, con un Brabham de Fórmula 2, y terminó cuarto
En 1962, fichó por Carlo Abarth para convertirse en piloto oficial del constructor ítalo-austriaco a partir de 1963, disputando varias temporadas del europeo de montaña.

En 1969, se le escapa el triunfo en Le Mans, frente a Ickx, por tan solo 120 metros
En 1966, regresó al equipo oficial de Porsche de sports junto a los pilotos Jo Siffert, Vic Elford, Rolf Stommelen, Udo Schütz y Gerhard Mitter. En 1969, junto a Gerard Larrousse, conduciendo un Porsche 908 LH (cola larga para mejorar la velocidad punta), libró una batalla épica contra el Ford GT40 de Jacky Ickx y Jackie Oliver: el belga finalmente se impuso por tan solo 120 metros.


Le Mans 1970, junto a Richard Attwood, da el primer triunfo en la general a Porsche, con un 917 K
La revancha llega un año después cuando Herrmann, compartiendo volante de un 917 K con el británico Richard Attwood, y logra la primera victoria absoluta para Porsche en las 24 Horas de Le Mans, un hito histórico: “Y mi última carrera», recordó Herrmann. Para ese día de junio, ya había perdido a demasiados amigos; su esposa estaba preocupada, y el propio Herrmann lo tenía claro: “No puede ser que tenga tanta suerte, y en algún momento, esta fase podría terminar”.
Siguió vinculado al automovilismo, participando en eventos de coches clásicos de renombre mundial.
Este 9 de enero de 2026, Hans Herrmann ha dicho adiós, dejando tras de sí a su esposa, Magdalena, dos hijos y un nieto, y una leyenda…

Con su esposa Magdalena